viernes, enero 15, 2016

Review: Rapto de la Bella Durmiente by A.N. Roquelaure

Rapto de la Bella Durmiente Rapto de la Bella Durmiente by A.N. Roquelaure
My rating: 3 of 5 stars

Título original: The Claiming of Sleeping Beauty
Autor: A.N. Roquelaure, Anne Rice
Editorial: Ediciones B
Género: Ficción Adulta, Erótica
Nº de páginas: 368 páginas.
Serie: Trilogía de la Bella Durmiente.

Sinopsis: <<Querida mía, os he despertado del sueno de todo un siglo y he restaurado el reino de vuestro padre. Sois mía. No os resultare un amo demasiado duro, solo un amo muy concienzudo. Cuando logréis pensar unicamente en complacerme, noche y día, y a cada momento, las cosas serán muy fáciles para vos. Ahora quiero que os rindáis a mi. Llegara el día en que no veréis nada aparte de mi, como si yo fuera el sol y la luna, un día en que yo lo seré todo para vos: comida, bebida y el aire que respiráis. Entonces seréis mía de verdad, y estas primeras lecciones... y placeres... no parecerán nada.>>

General: No es un libro erótico al uso, o al menos eso me parece a mí.

Empecé a leerlo cuando tenía unos catorce años, pero a penas llegué a las quince páginas tuve que dejarlo; aún no estaba preparada para tal grado de descripción.

Hace poco menos de un mes, encontré por casualidad una recomendación de esta trilogía y de nuevo me vino el gusanillo de leerla. Recordaba con bastante exactitud el principio de la novela, no es algo fácil de olvidar para una mente pueril de catorce años. Pero en esta ocasión, no sólo sobrepasé las quince páginas, sino que me leí las tres novelas del tirón.

Está claro que es necesario haber leído algunas novelas del estilo antes de meterle mano a esta trilogía, de lo contrario, es muy posible que te sientas mal leyéndola e incluso la encuentres un poco desagradable, cómo me pasó a mí la primera vez que intenté leerla. En esta segunda ocasión, salvo algunas escenas no-sexuales demasiado explícitas, que en mi opinión no eran necesarias, lo cierto es que en general me he divertido leyéndola. Por supuesto, siempre teniendo en cuenta que es una obra de ficción. Si fuera real, creo que me opondría bastante a que existiese algo así.

Me ha gustado más que otros libros en cuestión al tema de cómo tratan el BDSM. Creo que es de cierta forma bastante realista, a pesar de su tono de fantasía general. Y, por lo que he leído de gente del mundillo, es relativamente exacta en el tratamiento amo-esclavo.

Tengo una anécdota con respecto a este libro que me hace reír a carcajadas y morirme de miedo cada vez que la recuerdo. Estaba leyendo el primer libro subida en el autobús que iba a mi universidad y e iba por la escena en la que Bella acababa de llegar al castillo y estaba descubriendo un nuevo mundo y lo observaba con fascinación. El caso es que me pasé varias paradas, tan metida como estaba en la lectura. Tuve que bajarme y me quedé esperando al bus que iba en sentido contrario. El caso es que seguí leyendo el libro sentada en la parada cuando una muchacha me preguntó si me estaba gustando. Y yo entre sorprendida y recelosa le dije que no estaba mal. Continuó haciéndome preguntas y se sentó conmigo en el autobús, y cuando ambas nos bajamos en la parada de la universidad (estudiaba derecho), me dio una tarjeta y se despidió muy amable. La sorpresa vino cuando me fijé que la tarjeta era de un club BDSM. ¿Acaso estaba intentando reclutarme? Siempre me quedaré con la duda, porque nunca la llamé.

Volviendo a la trilogía, una de las cosas que más me sorprendió es que no se anda con rositas, en la novela se explora la sexualidad en la máxima potencia y no hay segundos pensamientos. Tal vez la primera es en la que menos abusa de esto, pero las otras dos, es escena caliente tras escena caliente. Hasta llega un momento que llega a cansarte y quieres que pase algo más. Creo que la autora se dejó llevar mucho por sus sueños eróticos y se pasó un poquito, porque la segunda y la tercera novela, si bien continúan la historia, más parecen una excusa para poner escenas sexuales repetidas. Aún así, la novela tiene algunos buenos personajes, que son los te hacen querer proseguir con la lectura.

Más que un buen libro erótico, yo diría que es un libro que te engancha y te pica la curiosidad, aunque al final te deja más o menos igual que al principio. No es un libro que te de pena haber terminado o en el que te preguntas qué ocurrirá después, porque más o menos lo intuyes.

Para recordar: Me encanta el final de la trilogía, es muy cómica si lo comparamos con el principio, con esos dos que parecen ser almas gemelas. Y también me gustan bastante las escenas homoeróticas del tercer libro, sobretodo en la que Laurent se pone en plan machote, y la escena de Bella con el príncipe sumiso.

Para olvidar: Tal vez algunas escenas a lo largo de los tres libros, que son bastante vergonzosas y algo desagradables para mi gusto, como cuando les hacen el lavado con agua o cuando les colocan como estatuas.

Te gustará si te gustaron...: Libros con la temática del BDSM, con mezcla de homoerotismo y erotismo heterosexual.

En conclusión: Son unos libros bastante fuertes y muy, muy detallados, así que no es recomendable empezar por ellos si no tienes ningún bagaje a tus espaldas con libros similares, pero algo menos explicativos. Así que, si te apetece leerlos, déjatelos para cuando ya tengas leídos diez o veinte sobre el tema.


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lunes, octubre 05, 2015

Déjate capturar: Capítulo 18

¡Saludos a todos! 

Aquí está el capítulo de septiembre. Debería haberlo publicado antes, pero tras los exámenes me tomé unas pequeñas vacaciones para descansar y cargar las pilas antes de empezar las clases. Ahora que ya he empezado las clases, quería publicar el capítulo, antes de que se me acumulase con el de octubre.

A aquellos que se les ha hecho extraño el cambio de escenario, decirles sólamente que sentí que era necesario. En principio, iba a presentar a Dev y al resto de cazadores más tarde, ya que la trama de ellos se desarrolla durante la trilogía completa, pero luego salió sólo y lo dejé, porque me di cuenta de que era lo mejor.

Muchas gracias por esos 104 seguidores, en serio, gracias. Me habéis hecho muy feliz.

Disfrutad del capítulo. 

Capítulo 18

Lope había estado cerca. Lo sabía. Sólo la suerte lo había salvado. La suerte en forma de una misteriosa señora con gafas y cabellos blancos, que se había evaporado tal cual había aparecido. Sonrió, pasándose la mano por el pelo. El tío del cañón había sido realmente rápido. Un poco más arriba y no lo hubiera contado. De hecho, a aquellas alturas, el tipo que le había disparado pensaría que estaba muerto. Por fortuna, habían sido capaces de encontrar un remedio antes de que la cosa acabara mal.
Suspiró, sintiéndose aún algo débil, aunque Conall por fin le había dejado levantarse de la cama. Mientras caminaba desde el baño hasta la mesa de la cocina, pensó en cómo iba a ser capaz de proteger a sus parejas estando así. Conocía lo suficiente a Conall y a Phelan, ambos podían protegerse solos, pero, ¿y Dee?, se preguntó desviando su mirada al sillón al otro lado de la estancia, dónde la chica leía con avidez aquel curioso libro que le había salvado la vida.

Dee dejó de leer, elevando la vista para ver que Lope la observaba con el entrecejo fruncido. Menos mal que ya caminaba y el color había regresado a su piel, les había dado un buen susto. Le sonrió y éste viró sus ojos a otro sitio con un leve color en las mejillas. Dee negó con la cabeza, ¿qué iba a hacer ella con tres chicos?
La noche anterior, finalmente, le habían contado entre todos lo que significaba que ella fuera su compañera de vida. Deeann todavía no lo entendía por completo, mas, ¿quién podría? Hoy en día, tener una única pareja durante toda la vida era cómo no cambiar de móvil, antiguo y desfasado. Pero de ahí, a tener tres chicos a tu disposición era cuanto menos chocante.
Desde pequeña, le habían enseñado que las relaciones monógamas eran a lo que debía aspirar. Que aquellas en las que hubiera más de dos miembros eran inmorales y censurables. Que podía tener más de un novio, pero de uno en uno. Y ahora, ahí estaba ella, con tres chicos que decían que los Dioses la habían escogido para ser su pareja, la de los tres. Lanzó un largo suspiro. Bueno, por lo menos, pensó escapándosele una risita, su vida sexual no sería para nada aburrida.

Después de la comida, Conall obligó a Lope a volver a la cama a pesar de la mueca de disgusto que le había puesto éste. De modo que Phelan, echándose a reír, se quedó con él haciéndole compañía. Conall fue a darse una ducha, pues había estado de guardia toda la noche y olía mal, y Ace se sentó en el sillón a dormitar. Dee, como llevaba haciendo desde la noche anterior, cogió el libro que había dejado en una de las estanterías, se colocó al lado de Ace y se puso a leer.
Conall cerró la puerta del baño, se despojó de la ropa que llevaba y se introdujo en la bañera. Abrió el grifo y el agua empezó a caer, primero tibia y luego más caliente, relajando sus músculos que habían estado tensos y agarrotados desde que habían salido del motel. Bufó, dejando que su adolorida espalda se calmase, y permitiendo que sus brazos cayeran a ambos lados inertes.
Aún recordaba los disparos en sus oídos, las balas tan cerca de su piel que le habían producido arañazos. Había tenido miedo. No, terror era una palabra más exacta. Había estado aterrorizado de que algo saliera mal. De que alguno saliera herido. De que alguno de ellos hubiera…
Un escalofrío le recorrió la espalda, siendo incapaz de completar la línea de pensamiento. Sencillamente era demasiado horrible pensarlo.
En vez de eso, su mente empezó a vagar por los recuerdos de lo que había ocurrido los últimos días. Y es que había sido un no parar, una cosa tras otra. Desde luego, la mayor sorpresa había sido descubrir que no sólo tenía a Lope, si no que Deeann y Phelan también eran parte importante en su vínculo. Eran las partes que faltaban para hacerle sentir completo. Lope, con su incalculable humor y su fogosidad, pero al mismo tiempo un gran sentido de la lealtad y el honor. Phelan, que era al mismo tiempo inteligente y tierno, que daban ganas de lamerlo de arriba a abajo y escuchar los ruiditos que hacía al correrse. Y Deeann, que tenía una mirada astuta y profunda, y sin embargo, era adorablemente ingenua en cuestiones picantes.
No pudo evitar que se le escapará una risa al rememorar el rostro sonrojado y los ojos áureos abiertos de par en par cuando le explicaron entre los cuatro lo que significaba estar acoplados. Había enterrado la cabeza en los brazos y se había negado a mirarles hasta un buen rato después.
Un recuerdo no tan placentero se cruzó por su mente. Sus puños se cerraron hasta que las uñas le hicieron daño en la piel. Estaba furioso, iracundo. Cada vez que rememoraba la forma en la que los habían expulsado de Elwood, como si fueran parias. Conall sintió un poderoso deseo de transformarse y desgarrar el pescuezo de Lykos cuando las imágenes de unos días atrás se hicieron paso en su mente.

Tras haberse llevado a Lykos a un rincón donde Thamar lo curaba sin muchos miramientos, los tres chicos y Dee habían sido colocados frente al asiento de Marlowe, en el que éste les inspeccionaba con detenimiento, bajo la filosa mirada del resto de lobos de la manada. El Alfa cerró los ojos durante unos segundos y se puso en pie.
—Como Alfa de la manada de Elwood, yo Marlowe Hayes, por pelea indebida contra el Beta Lykos Bardsley y destrucción de la propiedad del pueblo, sentencio a Phelan Bardsley y a sus parejas al destierro.
Una oleada de aplausos sobrevino al momento. Los aludidos se miraron los unos a los otros sin entender lo que estaban oyendo. ¿Qué significaba aquello? Conall no pudo callarse y aunque Lope intentó detenerlo, estalló.
—¡Pero Phelan ha ganado la pelea! —exclamó Conall por encima del barullo de voces—. ¡Según las leyes de la manada…!
—Phelan debería hacerse cargo del puesto de Lykos, pero no lo hará —le cortó Marlowe en voz alta masajeándose las sienes y llenando la sala de vítores renovados. Entonces les pidió que se acercaran cuando se sentó derrotado en el sillón—. La manada no lo aceptará —continuó sólo para ellos—. Mucho me temo que tendréis que marcharos.
—¿Cómo? ¿Por qué no? —preguntó entonces Lope.
—¿No es evidente? Nuestro enlace —dijo Phelan en un murmullo molesto—. Somos una aberración para ellos.
Un silencio se cernió sobre los que estaban alrededor del asiento del Alfa Marlowe, mientras se hacían conscientes de las punzantes miradas que les lanzaban el resto de la manada.
—Sin embargo —dijo Marlowe inclinándose hacia delante y captando la atención de los cuatro—, es posible que un enlace como el vuestro, haya existido antes.
—¿Es eso posible…? —susurró Dee.
—¿Está seguro? —preguntó Phelan con su celebro trabajando a mil por hora.
—Nunca se puede estar seguro del todo —negó con la cabeza Marlowe—. Así que yo me dirigiría al Consejo en busca de ayuda y conocimiento.
Phelan abrió los ojos y asintió, y con una mirada significativa, el hombre se puso en pie y habló, acallando los retazos de conversaciones que llenaban la sala.
—No pueden estar a menos de 5 km del territorio de la manada. Tenéis 24 horas para recoger vuestras pertenencias y marcharos. Sylvester, acompáñalos a casa de Thamar y que dos de tus lobos hagan guardia.
Diciendo esto volvió a sentarse, dejando que el grupo del que era su hijo y el próximo Alfa los arrastrasen hasta la salida de muy malos modos. Ninguno se resistió, aunque Conall y Lope se sujetaban el uno al otro para no empezar una nueva reyerta. Al pasar por la puerta, Phelan, que iba de la mano de Dee, observó los ojos de su padre herido tendido sobre el suelo siendo curado por Thamar en un lateral de la sala. Sus ojos brillaron con la palabra victoria en ellos, Phelan le correspondió con otra muy distinta. Venganza.
Sacándole de un empujón, Phelan no vio el pequeño destello de puro terror que pasó por la mirada de Lykos, antes de que volviese a ser la misma de siempre.

Una de las cosas que había descubierto, mientras leía el libro, era que sus perseguidores eran en realidad un grupo de humanos organizados que se consideraban a sí mismos cazadores de seres sobrenaturales. Eran entrenados desde que eran capaces de sostener un arma, para matar y capturar a los seres mágicos hasta su extinción.
Deeann, sin embargo, no se sorprendió demasiado. Era evidente que la habían estado siguiendo, un coche no explotaba así como así. Por suerte, el volumen también decía que cada vez quedaban menos humanos que creyeran que estos seres existían, así que la población de cazadores había disminuido mucho en las últimas diez décadas.
Miró con admiración a la pequeña y extensa obra que sostenía entre las manos. El título estaba borrado, no obstante, aún se leía la palabra sobrenatural en la portada. Estaba segura de que se trataba de algún tipo de manual, ya que cada capítulo estaba dedicado a un tema específico: tipos de seres sobrenaturales, las magias de las brujas, los enlaces, como sanar distintos tipos de heridas…
Gracias a él, habían encontrado una forma de curar a Lope. Según el texto, reafirmar el acoplamiento mediante la mordedura de un compañero auténtico podía sanar la mayoría de las heridas mortales. Así que Phelan y Conall lo habían hecho varias veces desde la pasada noche. Suspiró pasando al siguiente capítulo, preguntándose qué más iba a pasar. Y queriendo distraer su mente, comenzó a leer.

≪De los diferentes enlaces que pueden surgir entre los Seres Sobrenaturales o Seres Mágicos -llamados así por los humanos-, el más especial de todos es la “Unión Divina”, nombrado de esta forma en honor a los Dioses.
La “Unión Divina” es un enlace único que sólo se da en tiempos de graves conflictos. La última vez que se tuvo conocimiento de un vínculo de estas características, fue hace más de doscientos años, durante la guerra de las brujas contra los licántropos. La joven merecedora de tal unión fue Agatha Jewell, quien con sus tres compañeros, fue capaz de terminar la contienda.

Dee pegó un salto, poniéndose en pie al mismo tiempo que la puerta del baño se abría y un Conall vestido sólo con una toalla salía de ella.
—¡Conall! —exclamó Dee acercándose a él, quién dio un respingo—. ¿Qué sabes del enlace “Unión Divina”?
—Es una leyenda —dijo entonces Ace desde el sillón sorprendiendo a ambos—. Ese tipo de enlace es un mito. Nada más.
Dee miró a Conall y le acercó el libro a Ace, señalando un punto concreto de la página que tenía abierta, al mismo tiempo que Lope salió del dormitorio apoyándose en Phelan.
—Entonces explícame esto y luego dime qué tiene que ver con nosotros —dijo Deeann con una retadora mirada en sus ojos dorados.

sábado, agosto 29, 2015

Review: Chains por Rowan McBride

Chains

My rating: 4 of 5 stars

Título: Cadenas
Título original: Chains
Autor: Rowan McBride
Editorial: Traductores Anónimos
Género: Homoerótica/Fantástica
Nº de páginas: 25 páginas.
Serie: Ninguna
Sinopsis: Había muchas mazmorras en el castillo y Saiven, el séptimo hijo de un cruel rey, las había visto todas. Pero una era especial. Siempre había estado vacía. Hasta ahora...

General: Nos habla de un reino en el que el Rey es malvado y el amor entre hombres está prohibido. El protagonista es el menor de los hijos del rey, el cual es la diana del odio de su padre y de sus hermanos.

A pesar de ser una historia corta, logra narrarnos con facilidad la dura vida que ha tenido el protagonista, su dolor y sus ganas de sentirse querido, al mismo tiempo que nos muestra un personaje de trasfondo bondadoso.

Nos metemos de lleno en la historia en la primera página, y cuando llegamos al final nos deja con ganas de más, con ganas de saber qué ocurre después.

Me ha gustado bastante y puedo decir que seguiré leyendo cosas de Rowan McBride.

Para recordar: Las miradas que se describen al principio entre los protagonistas.

Para olvidar: No hay ningún aspecto que recalcar.

Te gustará si te gustó...: Otras obras del género o del autor.

En conclusión: Es una historia corta, bien narrada y directa al grano.


viernes, agosto 28, 2015

Review: La búsqueda del perdón por Fabián Vázquez

La búsqueda del perdón La búsqueda del perdón by Fabián Vázquez
My rating: 4 of 5 stars

Título original: La búsqueda del perdón
Autor: Fabián Vázquez
Editorial: Khabox Editorial
Género: Homoerótico/Sobrenatural
Nº de páginas: 273 páginas
Serie: Serie Garras

Sinopsis: Pillado por sorpresa teniendo sexo con su amigo Gahes, Alec es expulsado por su padre, el líder de su manada. Para su sorpresa, su hermano Chayton decide irse con él junto a sus dos mejores amigos, Tomah y Lily, quienes toman la decisión de formar una nueva manada con Alec como su Alfa.

Consiguiendo finalmente comprar un pueblo abandonado llamado Silver City piensan que han logrado su hogar definitivo. Pero su sorpresa es mayúscula cuando, al llegar al pueblo, en sus lindes encuentran a cinco personas esperándoles. Un muchacho atormentado por la crueldad de su padre para con su hermano, unos gemelos tratados como parias, una chica castigada por amar a otras mujeres y una mujer en el cuerpo de un pequeño hombre. A pesar de no conocer a Alec ni a su manada, para esas personas, formar parte de esa familia será un alivio para el dolor y desprecio que han vivido. Pertenecer a una manada donde nadie los juzgará por lo que son ni por lo que desean ser.

La aparición de nuevos cambiantes removerá los corazones de algunos habitantes del pequeño pueblo. Y Alec, como Alfa, tendrá que tomar decisiones que se le volverán en contra una y otra vez.

Pero la armoniosa paz que han conseguido en Silver City no durará demasiado tiempo, ya que varios frentes se abrirán dispuestos a romperla. Un padre furioso y un mal más allá de todo límite acechan en las sombras.

¿Podrán obtener el perdón que necesitan y así lograr la ansiada paz que obtendrán derrotando a sus mayores temores?

General: Este fue el primer libro homoerótico que compré y es lógico que comience mi periplo de reseñas con él.

La primera vez que lo leí, sentí que todo pasaba muy rápido, que el libro apenas dejaba respirar de una escena a otra. Ahora que lo he leído de nuevo con más obras del género a mis espaldas, no me ha dado es impresión. Sí, las cosas van rápido, pero no son precipitadas, todo está enlazado y pensado.

En esta segunda lectura, he podido comprender mejor a los personajes y sus motivaciones, que el autor expone muy bien. Seremos capaces de percibir por qué cada personaje hace lo que hace. 

Además, el autor logra que nos encariñemos con los protagonistas casi desde el principio y nos presenta al antagonista prácticamente en el primer capítulo, lo que es de agradecer. Un misterio menos.

Hace poco me enteré que está basado en juegos de rol, nunca he jugado a uno, pero si son parecidos al libro debe ser emocionante jugar a una partida.

Reconozco que al principio me resultó incómodo seguir las palabras del glosario, pero cuando te acostumbras, la lectura se hace más amena incluso.

Para recordar: Me encanta el personaje de Flor, es una verdadera caja de sorpresas, y el de George te mantiene en vilo hasta el final. Me gusta que no todos los personajes sean perfectos arquetipos de modelos guapos, musculosos y altos.

Para olvidar: Quizás la escena que envuelve a un personaje femenino. No porque no sea necesaria la escena, sino porque tengo una imaginación muy vivida y me sentí mal leyéndola.

Te gustará si te gustó...: Las obras del mismo género y estilo.

En conclusión: Buen libro, intenso y directo.


martes, agosto 25, 2015

Review: Un grito de soledad por Gaby Franz

Un grito de soledad

My rating: 4 of 5 stars

Adoro esta serie de libros. Sencillamente me encantan.

Este fue uno de los promeros libros que leí de literatura homoerótica y estaba tan bien escrito que juro que pensé que era una traducción. No fue hasta un par de libros después que supe que era una autora latina. Me gustó aún más.

Fue, de hecho, esta serie de libros la que me impulsó a escribir mi propia serie y publicarla en un blog. ¿Antes de eso? Imposible. ¿Yo? ¿Escribiendo homoerótica? Ni de coña. Pero esto cambió cuando vi que había más autoras como ella, de habla hispana. Gaby fue mi inspiración.

En cuanto al libro, pues qué decir tengo, que es maravilloso, muy bien escrito y que te engancha de principio a fin. Y cuánto más te adentras en el mundo y la manada que ella crea y amplia con cada libro, más te gusta y más te engancha.

Es un gran comienzo, para una gran serie de libros que todos los amantes del género deberían leer. Y si no le pongo 5 estrellas es porque hay libros posteriores que me gustan aún más.


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domingo, agosto 23, 2015

Déjate capturar: Capítulo 17

Aquí termino el maratón. Espero que os haya gustado hasta ahora, aunque me siento un poco triste por no haber recibido ni un comentario. En fin.

Seguidme en facebook y en twitter para conocer más novedades.

¡Hasta septiembre!

Muchos besos.

Capítulo 17

El campamento había estado tenso todo el día. Nadie sabía con exactitud lo que había pasado, sólo se conocía el hecho de que unas horas antes el Comandante1 había recibido un aviso de su misterioso contacto indicándole que unos objetivos iban a pasar por el motel “BuenasNoches” y que era de suma importancia que se les eliminara. A todos, incluyendo a la humana que viajaba con ellos.
Sólo un pequeño grupo, formado por los mejores cazadores del campamento, había salido a la misión. Al resto se les había ordenado mantener el estado de alerta y los más jóvenes habían sido obligados a realizar labores rutinarias como tareas de limpieza de las zonas comunes o quedarse en sus cabañas estudiando. Ni una sola palabra más acerca del encargo había trascendido. Ni quiénes eran los objetivos ni porqué era necesario eliminarlos. Y, naturalmente, el enlace que con asiduidad proveía de información al Comandante permanecía en completo anonimato.
Devnet Bellamy frunció el ceño, observando su reflejo en uno de los espejos del baño colectivo de la sala de entrenamiento. A ella y a sus dos compañeras de cabaña se les había asignado asear aquella zona, pero ni el desagradable olor a sudor y a suciedad que reinaba en el lugar habían logrado sacarle de la mente lo ocurrido durante la mañana.
Tras el sonido de la corneta que indicaba el comienzo del día a día, Dev se había levantado, vestido y presentado en el comedor: un lugar de grandes dimensiones, con el suelo y paredes limpias de cualquier adorno, grandes ventanales en los laterales, con varias mesas de madera que ocupaban casi todo el espacio, bancos lisos y al fondo, una barra por la que se servían las comidas y desde la que se podía ver la cocina. Un lugar también sin ornamentos, de blanco impoluto y diseñado para garantizar la máxima eficacia y utilidad.
Tal y como se hacía desde siempre, se habían sentado por grupos según el nivel de habilidades. Cuanto mayor nivel, más cerca de la cocina. Y, por lo tanto, cuanto más cerca, antes recibías la comida. Todo estaba organizado para asegurar que la competitividad entre los jóvenes no se perdiera, a mayor habilidad y nivel, mayores privilegios.
Dev había ido a sentarse en su lugar habitual, una de las esquinas de la que era la tercera mesa en recibir la comida. Intentó no hacer ningún ruido al sentarse y permanecer callada y discreta, escuchando a los otros ocupantes de la mesa. Y cuando los llamaron para que fueran al mostrador, ella se puso la última. Cuando se sentó y empezó a comer, respiró tranquila, era el primer día en que los chicos de su mesa no le decían nada. No habían tenido oportunidad. Dev saboreó su primera victoria en absoluto silencio.
Sólo hacía un par de semanas que había subido de nivel, pero a ella le parecían meses. Dado que era la única chica en haber alcanzado el quinto nivel, no la habían cambiado de cabaña, pero sí el grupo con el que entrenaba y comía. Y estos no habían sido unos osos amorosos al recibirla. Los desprecios habían sido pocos y efectivos. Sabotear sus ejercicios y ponerle bichos en las comidas habían sido los más usuales. Así que Dev había tomado medidas, ser la última en hacerlo todo. Si querían hacerle algo iban a tener que hartarse de paciencia, porque si había algún rasgo distintivo en Dev era su resistencia. No le importaba llegar a la cabaña sin ducharse antes, ni comer la última de todo el campamento. Si iban a jugar, ella sería la tortuga.
Y de esta forma, por fin, la habían dejado tranquila. No había habido quejas, o gritos o duelos estúpidos a media noche, sólo persistencia, mucha cabezonería y altas dosis de yoga relajante de madrugada.
Estaba tan sumida en sus pensamientos que no se percató del revuelo inicial, hasta que unos minutos después se encontró siguiendo a su grupo al patio para repartir órdenes antes incluso de haber terminado su desayuno. Los líderes de su equipo susurraban algo, pero no hizo el intento de descubrir el qué. No iba a darles facilidades. Se quedó mirando al frente con los brazos cruzados, pendiente del Comandante Grehan y el Capitán Fowler, los dos hombres que dirigían el campamento. No podían ser más diferentes, pensó Dev.
El Comandante Grehan era más bajo, pero de espaldas anchas y robustas, el cabello era moreno y repeinado hacia atrás, la piel estaba más oscura en algunos sitios y sus manos eran casi de esparto. Sus maneras eran rudas y más parecía un granjero acuciando a los caballos que un cazador entrenando a las tropas.
El Capitán Fowler, sin embargo, era más alto y de maneras firmes, pero flexibles. Su voz era una invitación a seguir sus instrucciones, en vez del berreo irascible del Comandante, y siempre trataba por igual a las pocas chicas que había y a los chicos. Además, tenía unos ojos castaños afables, una envidiable cabellera rubia, una sonrisa realmente bonita y un cuerpo construido a base de mucho ejercicio. No que ella se hubiera fijado ni nada.
De pronto, a su lado se colocó Dirk Fowler, uno de los pocos chicos del campamento con el que se llevaba bien y el hijo del Capitán Fowler. Dev le miró de reojo, era la copia perfecta de su padre, pensó para sí y luego observó a los miembros de su equipo que se habían callado de sopetón.
—Dirk, me alegro de verte. ¿Cómo van las cosas por las altas esferas?
El aludido soltó una risita.
—No tan bien como al Comandante le gustaría.
—Todo el mundo, ¡atención! —exclamó el Comandante con voz gruesa, acallando los murmullos—. Hemos recibido una llamada. Tenemos objetivos que eliminar. Nivel del 1 al 5 quedaréis a cargo de la limpieza. Nivel 6, guardia. Nivel 7, ¡venid conmigo!
Un suspiro resignado recorrió las filas del cuerpo, tras lo cual la gente se fue disgregando. Dirk pasó por el lado de Dev guiñándole un ojo y se acercó al resto de miembros del nivel 7. Ella puso los ojos en blanco y siguió a su grupo. No había dado ni dos pasos cuando los de su cuadrilla la rodearon cogiéndola por las axilas.
—Aún no nos fiamos de ti —dijo uno.
—No te pienses que te hemos aceptado —señaló otro.
—Pero eres la única de la que no sospecharán —concluyó el líder de su equipo.

Devnet se escondió tras los matorrales que rodeaban el aparcamiento. Retiró uno de sus mechones de color ébano que se le había escapado de la coleta y lo puso tras la oreja. Cogió los binoculares que llevaba colgando al cuello y miró a través de ellos.
Allí delante estaba el grupo 7, cargando un par de todoterrenos con diferentes tipos de armas. Aquello no era ninguna sorpresa. Frunció el ceño cuando por fin vio la razón por la que la habían enviado a espiar: estaban cargando los nuevos prototipos de armas anti-canbiaformas. Se suponía que aún estaban en pruebas y, no obstante, ahí estaban. Los chicos de su grupo tenían razón, el Comandante estaba escondiendo cosas.
Devnet soltó un pequeño quejido cuando vio a Dirk llevando el saco de las municiones. Dev sabía que él estaba dentro del nivel 7, y aunque había esperado que no supiera nada, era obvio que no era así. Suspiró sabiendo que tendría que regresar rápido, cuando de pronto fue consciente de que había alguien detrás de ella.
—Identifícate —ordenó la voz.
Dev abrió los ojos como platos, ella conocía esa voz. Sonrió. Así como también sabía los puntos débiles de su dueño. Dando una vuelta sobre sí misma en el suelo, golpeó los tobillos del sujeto y lo hizo caer. Rauda recogió el arma que llevaba descargándola en un instante, luego sacó su daga del cinturón y la puso sobre la garganta del chico.
—Keith, qué encantadora sorpresa encontrarte aquí.
El aludido cerró los ojos sabiéndose derrotado.

—Teníais razón, están utilizando las armas de prueba —dijo Devnet dejando caer la pequeña cámara digital que le habían dado—. Quién sabe qué otras cosas nos estará ocultando.
Dev miró alternativamente a los seis muchachos allí reunidos, que iban de los quince a los diecisiete años, preguntándose cómo lo habían averiguado.
—¿Y él? —preguntó el líder, un joven alto de piel morena, cabellos gruesos y oscuros, y bonitos ojos castaños. Se llamaba Corbin, él único que le había dado su nombre.
La chica se volteó y a su espalda estaba Keith, amordazado y atado, con una clara amenaza en sus grisáceos ojos. Dev le sonrió acercándose a él y quitándole la venda.
—Os presento a Keith Grehan, sobrino del Comandante y cabecilla del nivel 6. Me encontró cuando estaba observando al 7 —explicó estando en cunclillas.
—¿Así lo llamas ahora, observar? Porque a mí me parecía que estabas espia…
Dev le tapó la boca con la mano.
—Keith, basta. Es suficiente.
Tras una breve pelea de miradas el chico asintió, así que ella se puso a desatar las correas de sus manos y pies. Hubo una oleada de murmullos y uno de los muchachos colocó su palma sobre la de ella impidiendo la acción.
—¡Corbin, no sabemos si…! —dijo viendo a su líder.
Devnet le apartó para continuar lo que hacía. Cuando Keith estuvo libre, ambos se pusieron en pie y sin dejar de mirarle a los ojos, ella señaló:
—No hablará.
—¿Cómo estás tan segura? —expresó otro.
Entonces Dev sonrió colocando su frente en la de Keith, y puso su mano en la nuca de él acariciándole los enmarañados rizos morenos, a la vez que él hacía lo mismo.
—Porque es un blandengue y un buen amigo.

1 En mi historia, los cazadores son como una institución militar, por lo que están divididos en rangos. En mi caso, voy a utilizar el Escalafón Militar de España del Ejército de Tierra, que es lo que más se parece a la representación que hago de los Cazadores. Para más información podéis consultar: http://es.wikipedia.org/wiki/Escalafón_militar_de_España

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